En la vuelta por la semifinal del Torneo “A” frente a Club Libertad, empatamos nuevamente en 1 gol.
El árbitro (Marcelo Vigil) durante los noventa minutos manejó el partido sin permitir que se torne hablado, y frenó el juego fuerte amonestando y expulsando (ambos equipos terminamos con diez hombres). Creemos que se apresuró en amonestar a Alfredo al minuto de juego en una jugada intrascendente de pelota dividida (luego sería expulsado por doble amarilla).
Fue un partido bien jugado por La Villa (tal vez el mejor que hicimos durante éste torneo) en el que no jugaron Ramón (lesionado) ni Laureano (suspendido) aunque estuvieron alentándonos con sus hijos y filmando respectivamente.
Recuperamos a Juan Francisco, y presentamos algunas variantes posicionales y tácticas, saliendo de la siguiente manera: Marcelo; Matías, Nicolás, Juan Francisco y Damián; Alfredo, Marcos, Juan Cristian y Lautaro; Rodolfo y Pablo.
Ambos goles fueron en la segunda etapa: Rodolfo abrió el marcador para La Villa, luego de una buena jugada y faltando cinco minutos para finalizar el match, David Larsen igualó de penal (según el árbitro hubo falta de Nicolás sobre Marcelo Moreno cuando entró al área por nuestro sector derecho).
El empate no reflejó el trámite ya que Villa Elvira tuvo la posesión y el control del juego durante gran parte del partido, y Club Libertad generó poco peligro, la mayoría de las veces con jugadas aisladas.
Antes que se fueran los noventa minutos y ante la inminencia de la definición por penales mandé a Gastón (ingresó a los veinticinco minutos del segundo tiempo) a ocupar el arco. Debo mencionar que fue una estrategia planificada, planteada, hablada y conocida por los involucrados desde hace al menos cuatro fechas y mencionada a todo el plantel antes de iniciar el partido. Aclaro este detalle dado que Marcelo, luego del cambio decidió retirarse, manifestando que no atajaría más.
En la definición por penales La Villa convirtió los tres primeros, falló el cuarto y no llegó a patear el quinto, ya que Club Libertad había iniciado la serie y convirtió sus cinco penales.
En lo personal estoy muy dolido porque con mucho esfuerzo y dedicación estamos haciendo una gran campaña y no podemos coronarlo con el trofeo mayor; solo me queda la satisfacción de saber que siempre damos el máximo y mejoramos cada partido que jugamos.
Tengo la firme convicción que si seguimos trabajando a conciencia y con el compromiso de poner a La Villa por delante de todo y de todos, podremos cumplir con el objetivo final que perseguimos desde hace tres años y medio.
Gracias a las familias y amigos que nuevamente estuvieron en el predio apoyándonos, su incondicional presencia fue una gran contribución para La Villa; hubiéramos querido regalarles una final, y aunque dimos el máximo no alcanzó.
Hasta aquí llegamos. Nada hubiera sido posible sin haber luchado desde el corazón. Sin límites. Sin condiciones, incluso arriesgando la salud al límite por el maravilloso ideal de tener un equipo mejor.
El futbol es el juego en el que los hombres pueden brindarse con las actitudes más generosas, desprendidas y solidarias a las que una persona pueda aspirar.
La mejor forma de hacerlo es con fe, esperanza y alegría. Con trabajo y sobre todo con responsabilidad, para poder avanzar cada sábado luchando en el rectángulo verde, con un grupo en el que exista auténtica unidad.
Ahora jugaremos el partido por el tercer puesto, solo nos queda ganarlo para terminar lo más alto posible y tener un trofeo de recuerdo, dadas las circunstancias.
Después que el árbitro pite el final tendremos que decidir si somos un grupo o no, y ver que camino seguimos -si es que vamos a seguir alguno- o este es el fin del recorrido que varios de nosotros comenzamos en abril de 2007…
Buena fortuna

